Notas que patinan #31

La semana pasada echaba en falta gente en Teatron que nos contase lo que está pasando en los escenarios. Unos días después discutía sobre la necesidad de que esa narración fuese colectiva y descentralizada. Al día siguiente, el domingo, y en días sucesivos (hasta hoy), Perro Paco la ha vuelto a liar parda en Teatron para dejar prácticamente obsoleta esta discusión. Perro Paco lleva camino de convertirse en el Anonymous de los escenarios. No recuerdo nada igual desde la aparición del Crítico con peluca de Quim Pujol allá por el año 2008 y su explosión en el 2009 durante el Festival LP’09 de La Porta en Barcelona. Lástima que el Crítico con peluca tuvo una vida breve y nadie recogió el testigo, al menos con ese ímpetu. Hasta que este verano llegó Perro Paco. Hay quien dice conocer quién se esconde detrás de Perro Paco. Bueno, eso es como decir que sabes quién es Anonymous. Desde la aparición de Perro Paco cuento ya, como mínimo, ocho voces diferentes escribiendo en ese blog, cada uno con su firma, seudónimos prácticamente todos (sólo ha firmado con su verdadero nombre uno de los invitados a escribir las Cartas a un joven imbécil, Pablo Caruana). Me juego lo que queráis a que ni Perro Paco sabe quiénes son todos los perros y perras que escriben en su blog. Y el número no para de crecer. Me parece que, igual que Anonymous, esta es su fuerza. Narración colectiva, descentralizada y… anónima. Hasta la semana pasada, las discusiones que oía sobre si es lícito o no ejercer la crítica desde el anonimato me llevaban a referentes antiguos, libelos y cosas así. Esta semana lo que me sugiere es algo así como Anonymous, con todas sus connotaciones. No sé si es curioso o es absolutamente lógico que este cambio de modelo haya llevado consigo la explosión de críticas y crónicas sobre lo que ha pasado en los escenarios madrileños durante estos últimos días. Quizá era necesario dejar de firmar para poder hablar con libertad. También es curioso que el fenómeno Perro Paco haya nacido y se alimente exclusivamente (por el momento) de la escena madrileña, tradicionalmente menos inclinada a publicar en Teatron hasta hace poco. Pero el tapón ha explotado con una energía descomunal, puede que proporcional a la represión acumulada. Las visitas de Teatron se han duplicado a raíz de las últimas y jugosas críticas sobre lo último de Angélica Liddell (1 y 2) y Apuntes en sucio de Pradillo (1, 2 y 3), sobre todo. Lo curioso es que ahora que Perro Paco ha pisado el acelerador queda en evidencia lo poco que se publica desde el resto de la geografía teatronera para contarnos lo que está pasando. Perro Paco reclama insistentemente que alguien le cuente lo que vio en el TNT de Terrassa, por ejemplo, pero nadie contesta. ¿Se convertirá Perro Paco en un fenómeno local? Espero que no. Es más, no lo creo. No está de más recordar que la puerta de Perro Paco está abierta a quien quiera publicar en su blog. No será porque Perro Paco no ponga de su parte. En su Twitter hasta escriben en gallego y catalán. Con alguna falta de ortografía menor, de acuerdo, pero se agradece el esfuerzo del perro madrileño, ¿no?

Pero yo quería rellenar algunos huecos de los que Perro Paco no ha hablado todavía. Querría hablar de los Apuntes en sucio de Pradillo, pero en concreto de algunos de los que nadie ha hablado. Fui el último día a Pradillo, el domingo. Para empezar comencé presenciando en primera fila los apuntes de Itsaso Arana, Gabriel Azorín y Celso Giménez. Tenía mucha curiosidad. Itsaso y Celso son dos de los componentes de La Tristura, un grupo que nadie se atreve a preguntar si se ha disuelto o no. Yo tuve la oportunidad y tampoco se lo pregunté. Corren rumores de que sí pero otros dicen que no. No se sabe. El caso es que detrás de las nuevas gradas de Pradillo esta gente hacía días que habían instalado una especie de bosque con árboles de verdad. El domingo los árboles avanzaron para convertir el escenario de Pradillo en un bosque. Bastante espectacular, la verdad. Me recordó a La mélancolie des Dragons de Philippe Quesne. Pradillo convertido en un bosque otoñal. Ya sólo por eso agradecí estar ahí. Se apagaron las luces. El bosque tenía una pantalla gigante enmedio y un chico, Siro Ouro, se paseaba entre los árboles. La cosa se llamaba Alegrías del incendio. Como si alguien escribiese en la pantalla, la pantalla comenzó a hablar a Siro. Y entre otras cosas, le dijo que le iba a mostrar lo que era la alegría para él, para el que escribía. Luego vino una sucesión de imágenes de películas. Reconocí pocas porque tengo una cultura cinematográfica muy rara, siendo un poco condescendiente conmigo mismo. Reconocí Pierrot le Fou de Godard, algo que me pareció Kusturica y poco más. Pero creo que había de todo: dibujos animados y cine americano. A la salida recogí alguna indignación sobre el uso del cine que no acabé de entender. Y más cuando Gabriel Azorín es cineasta, como acabo de descubrir. Yo me quedé embobado ante la pantalla hasta que Siro me devolvió a este mundo con un increíble playback de una canción sesentera (supongo) en castellano que no supe identificar. Una actuación deliciosa, divertidísima y emocionante, interpretada con todo lujo de detalles. La canción me pareció algo así como el equivalente español al Satisfaction de los Rolling. Nada me satisface, creo que repetía. Si alguien sabe de qué canción estamos hablando agradecería que me deje la referencia en los comentarios de este post. Todo esto me dejó agustito, calentito, tiernecito y emocionado. Tengo que reconocer todo esto y no pienso darle más explicaciones ni buscarle ningún pero ni porqué ni ningún tipo de justificación. Me pilla harto de las disecciones quirúrgicas, frías y cerebrales. La vida también es pura emoción y sentimiento. ¿Por qué en eso la música, el cine, el teatro, la danza, la performance, el cómic, la literatura y el deporte deberían ser diferentes? A punto para el siguiente plato.

Sandra Gómez de Losquequedan

El siguiente plato fue The love thing piece de Sandra Gómez. Esta vez me fui a la última fila, arriba del todo de la grada. La cosa es algo así: Sandra pincha una serie de temazos pop y electrónicos (por ejemplo, Daft Punk) desde su ordenador conectado al equipo de sonido de Pradillo y comienza a caminar en círculo por el escenario, al ritmo de la música y con una cara de pocos amigos, entre triste y de muy mala leche. Cuando lleva ya algunas vueltas la cosa me comienza a resultar hipnótica. Entonces Sandra comienza a hacer pequeñas variaciones en sus pasos sin dejar de dar vueltas. Poco a poco, sin cambiar su expresión, cada vez irá más rápido hasta ponerse a correr, cambiará de ritmo y romperá el recorrido circular para moverse en otras direcciones, pero siempre en relación directa con el ritmo de las músicas, quizá también hay momentos de silencio, no estoy seguro. No estoy seguro porque al cabo de un rato me descubrí con las pulsaciones aceleradas y tan emocionado que tuve que hacer esfuerzos para controlarme. Acompañando con la mirada los movimientos de Sandra, dando vueltas por la sala, con esos sutiles microrritmos, con esa cara de enorme tristeza y esa actitud como de rabia, se me pusieron los pelos de punta y un nudo en la garganta. Relájate, pensé, te estás poniendo fatal. Y luego respiré hondo y me dije, que le den por culo a todo. ¿Qué está haciendo esta chica? ¡Qué nos está haciendo esta chica! Vamos, Sandra, joder. Vamos a salir ahí fuera, a unirnos con el cosmos y a quemarlo todo, hostia puta. Tanto concepto y tanta polla. Tanta vana palabrería. Belleza. ¡Quiero belleza y emoción!

Por suerte, luego de este increíble despliegue de Sandra que nos dejó conmocionados a unos cuantos, según tuve ocasión de comprobar después (y algunos dicen que el viernes aún fue más fuerte), Sandra se puso a hacer el Nilo Gallego artista sonoro con el acople de un minijack y a palpar las paredes y no sé qué más porque no me acuerdo de nada. Sólo pensé: menos mal que no ha acabado con el subidón porque si salgo en ese estado a la calle no respondo de mí mismo. Hoy, investigando en la web de Pradillo sobre lo que vi, he encontrado unos PDFs que Sandra había adjuntado para los que quisiesen más información (1, 2 y 3) y, la verdad, están llenos de citas de Perec y Lipovetsky y Foucault y habla del sujeto y los afectos y ya no sé qué pensar.

Esto es más o menos lo que quería decir hoy. Que muy intensos estos Apuntes en sucio, Pradillo. Recojo sensaciones positivas sobre Pradillo y su renacimiento. En las próximas semanas pasarán por ahí Sergi Fäustino, Norberto Llopis, El Conde de Torrefiel… Se hace supernecesario un lugar así en Madrid. Espero que vaya a más.

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Notas que patinan #30

Revista Vibraciones con Blondie en portada

Este verano, en un puesto de libros de la Cuesta de Moyano de Madrid, encontré un viejo número de febrero de 1980 de la revista de música Vibraciones. En la portada salía Blondie, había una entrevista a los entonces debutantes Aviador Dro, un reportaje sobre mujeres rockeras, respuestas airadas de los lectores a una carta de las directoras de los clubs de fans de Camilo Sesto, Los Pecos y Miguel Bosé indignadas porque sus grupos favoritos no aparecían en la revista, muchos artículos firmados por Diego Manrique y otras muchas firmas, la mayoría de gente que no conocía. Muchos artículos, a pesar de que hablaban de temas de actualidad de hace más de 30 años, me resultaron muy sabrosos, cercanos e inspiradores. Mientras los leía tumbado en la hierba de un prado gallego no pude evitar compararlos con los posts de cualquiera de los blogs que leo ahora en la segunda década del siglo XXI. Entre la enorme variedad de voces me llamó la atención la cantidad de artículos larguísimos que se dedicaban a enumerar simplemente cantidad de noticias o reseñas breves que hablaban de lo que estaba pasando en ese momento, tanto en España como fuera. Era constante la queja sobre la poca información disponible. Claro, pensé, no había internet. Sólo un par de canales de televisión. Pocas emisoras de radio hablaban de lo suyo (y sí de Miguel Bosé, Los Pecos y Camilo Sesto). Pensé en lo útil que debió ser esa revista en ese momento. En toda esa gente que escribía sobre lo que oía y veía (no sólo sobre discos y conciertos, también sobre libros, por ejemplo). Y también sobre lo que les contaban otros, sobre cualquier información que les llegaba, de las discográficas o de cualquier otro medio. Pensé en lo necesario que es todo eso en cualquier época para los amantes de la música o de los libros o del cine o de lo que sea. Y del placer que da leerlo. A pesar de vivir en la era de internet me dio un poco de envidia. Lo eché en falta en Teatron. Pensé: deberíamos esforzarnos más. También pensé: somos pocos y no tenemos muchos recursos. Pero ahora pienso: ellos tampoco eran muchos y no creo que les sobrasen los medios. La pasión por lo que uno hace puede mover montañas.

Perro Paco

Desde que comenzó la nueva temporada no han parado de pasar cosas. Una de las novedades es el debut de Perro Paco. Muchos se preguntan quién está detrás de este blog que se dedica a publicar críticas de cualquier cosa escénica que se mueva en Madrid (de momento, sólo Madrid, si no me equivoco, aunque ampliar el horizonte geográfico va a depender de todos nosotros). Perro Paco se inspira en un famoso perro que cobró fama en los escenarios madrileños por su extremado espíritu crítico. Cuando el perro consideraba que la obra era mala, ladraba. Eso es lo que principalmente hace el Perro Paco 2.0, aunque con mucho más argumento. Y, por supuesto, también a veces mueve la cola. Perro Paco es Un Perro Paco y Otro Perro Paco, dos voces distintas. Pero también es Muchos Perros Paco porque casi desde el principio han abierto una convocatoria para que quien lo desee pueda publicar bajo ese paraguas. La actividad de Perro Paco es frenética. Han escrito sobre el festival ¿Y si dejamos de ser artistas? de La Casa Encendida, la nueva programación del CDN que dirige Ernesto Caballero, el Teatro Pradillo, un libro editado por la RESAD con textos de la promoción del 2012, teatro mexicano en Matadero, La Realidad en la Sala Triángulo, el Teatro de la Ciudad de Andrés Lima, Microteatro, Ubú Roi de Donelan en el María Guerrero… y me dejo cosas. Un ritmo abrumador. Además han conseguido que renazca el debate de ideas con el público de Teatron (algo bastante adormecido en los últimos tiempos). Y por si fuera poco ahora se han sacado de la manga las Cartas a un joven imbécil, inspiradas en las Cartas a un joven poeta de Rilke pero en versión escénica. Una sección en la que invitan a gente de la profesión para ayudarnos a intentar ser un poco menos imbéciles. Además de lo higiénicamente provocador de todo el asunto, para empezar tiene mérito que hayan conseguido que el primer invitado sea el últimamente desaparecido periodista Pablo Caruana, que en su no menos polémico primer post ha prometido publicar un post diario durante esta semana. Pablo carga contra la endogamia gustativa y propone comer de todo cuando uno se acerca a los escenarios. Pero no en el sentido que cabría esperar de alguien que publica en Teatron sino todo lo contrario: nos anima a visitar el CDN y a ver a la compañía nacional de danza. Dice mucho a favor del carácter tolerante y abierto de Perro Paco invitar a Pablo Caruana después de que Pablo discutiese uno de sus últimos posts. A pesar de la contundencia de sus críticas Perro Paco atiende a razones y abre sus puertas a todo el que quiera alimentar el debate. Muy necesaria e higiénica la aparición de Perro Paco. Trae consigo la polémica sobre si es lícito o no el uso del anonimato cuando se publican críticas. No sé qué decir. Saber que hay alguien ejerciendo la crítica desde el anonimato con tanta inmediatez parece que, como mínimo, despierta una expectación que hacía tiempo que no observaba y, en el peor de los casos, levanta suspicacias y temores. ¿De qué tendrán miedo? Dejémonos de preguntar quién es Perro Paco y convirtámonos todos en Muchos Perros Paco.

Laboratorio 987 en Teatro Pradillo. Foto de Araceli Corbo.

Más cosas. Los streamings. Ha comenzado la temporada con una sobredosis de streamings en directo en Teatron. A parte de los programas de radio semanales de Emisiones Cacatúa (cada martes a las 16:00, hora peninsular española, con Nilo Gallego, Arantxa Martínez y Eduard Mont de Palol), TVtron retransmitió toda la Intervención V en el Centro Negra de Blanca, que montó AADK durante un día entero (6 streamings) y tres días de Laboratorio 987 en el Teatro Pradillo de Madrid. Y PLAYdramaturgia celebran su primer año. Ellos trajeron los Escenarios del Streaming a Teatron. Parece que fue ayer pero ya han pasado 12 meses desde el debut de uno de los proyectos que más expectación ha causado y más ha dado que hablar. Y, a juzgar por su último post, parece que tienen ganas de continuar.

Me da la impresión que Emisiones Cacatúa es un proyecto que no está teniendo toda la atención que se merece. Es verdad que su equipo se ha lanzado a la piscina sin demasiados recursos técnicos y, en algunos casos, sin demasiada experiencia previa. Bueno, como de costumbre. Es verdad que, entre esa falta de recursos y las ganas de experimentar, a veces han salido programas que exigen bastante de la audiencia. Cierto. Pero los temas técnicos se van solucionando y hay algunas perlas bastante interesantes y motivadoras por diversas razones. Por ejemplo, el registro sonoro de las fiestas del pueblo de Matadeón, en la provincia de León, cuando los lugareños se cargan un coche a martillazos, una tradición del pueblo que Nilo Gallego grabó y difundió en su programa Rayos y truenos, que se emite el primer martes de cada mes. O Miguel Ángel Altet recitando la traducción de Heroin de Lou Reed que ha hecho Fernández Lera, en Pradillo, mientras el propio Nilo tocaba la batería. O el programa que la corresponsal turca Eylül Fidan emitió en directo desde Estambul cuando la revuelta del verano, prácticamente en estado de shock (uno de sus últimos programas, porque Eylül por lo visto abandona Emisiones Cacatúa en esta nueva temporada). O el extenso programa que Eduard Mont de Palol dedicó a Xanadú en todas sus manifestaciones (poesía, películas, canciones pop) en su espacio Pono Lorte, que se presenta como un programa sobre moda (no os lo creáis). O el último programa de Arantxa Martínez, Bípedo Implume, en el que, cual intrépida reportera, entra en el enorme rascacielos del Palacio de las Artes de Varsovia, para contarnos lo que allí se encuentra (por cierto, diría que el programa que más audiencia ha tenido, que también es el último emitido, lo cual es alentador). A ver qué nos depara esta nueva temporada de radio. El equipo parece que tiene cuerda para rato.

Ya he dicho otras veces que la televisión y la radio hace tiempo que existen y que esto de los streamings lo único que aportan de nuevo es que ahora cualquiera puede hacerlo. Eso es lo que me parece excitante de todo esto. A pesar de las limitaciones técnicas las posibilidades por explotar son infinitas. Eso es lo que han hecho los PLAY con los Escenarios del Streaming y eso es lo que mola experimentar. Los streamings con cámara fija a cien metros del escenario no son lo más motivador del mundo. Recuerdan a esos DVDs que hace unos años te pedían que les enviases a los programadores, en los que prohibían los zooms y los movimientos de cámara. A mí me parece mucho más interesante intentar pensar en el que ve el streaming como en un televidente y huir del soso vídeo de documentación. Eso es lo que creo que se ha intentado jugar en los streamings del Centro Negra y del Laboratorio 987. El telespectador no va a ver ni a vivir lo mismo que el espectador que lo ve en vivo. Por eso, en la retransmisión de la Orquestina de Pigmeos en la Intervención V en el Centro Negra, en vez de que la cámara captase la escena que se producía en la terraza con Chus Domínguez grabando con la cámara de vídeo lo que el espectador en vivo veía en una pantalla de televisión a su lado, parecía más interesante optar por que el telespectador viese la propia señal de la cámara de Chus y que Chus se girase en un momento dado de la acción para captar al público y a Nilo Gallego hablando por el micro de espaldas al público.

También pareció interesante que un locutor comentase la jugada durante el primer streaming de Laboratorio 987 en Pradillo, a veces únicamente para la audiencia televisiva y otras como un speaker en el terreno de juego de Pradillo. Afortunadamente al equipo de Laboratorio 987 (Chus Domínguez, Nilo Gallego y Silvia Zayas) le interesa incluir el streaming como un elemento más de la reflexión que están realizando sobre el arte en vivo, en el museo (es un proyecto expositivo del Musac de León) o donde sea. Así vamos experimentando con el medio.

Cris Blanco canta la canción de Spirit en la Noche de los investigadores de la Carlos III

El viernes Cris Blanco cantó su canción del robot Spirit (y lo reivindicó frente a su desproporcionadamente famosa hermana Curiosity) en La noche de los investigadores, ante un auditorio de más de 900 personas, en la Universidad Carlos III de Madrid. Acabó firmando autógrafos. Era una noche dedicada a los robots. La presentó el gran Fabiolo de la Mora, el pijo olímpico y con clase, vestido de tenista vintage. La dirigió Emilio Tomé como si estuviese dirigiendo un programa de televisión. Y estuvo muy bien. Sí. Esta semana, de jueves a sábado, Cris Blanco también estará en el ciclo Apuntes en sucio del Teatro Pradillo, junto a PlayDramaturgia, Horman Poster, Sandra Gómez, Itsaso Arana, Gabriel Azorín, Celso Giménez y Ana Salomé Branco.

La chica de la agencia de viajes nos dijo que había piscina en el apartamento, de El Conde de Torrefiel

Los micrófonos, de Guillem Mont de Palol & Jorge Dutor

Y en las mismas fechas el festival TNT de Terrassa lo peta con una programación donde se podrán ver los esperados estrenos de El Conde de Torrefiel y Guillem Mont de Palol & Jorge Dutor y también Sonia Gómez, Los Corderos, La Veronal, Albert Pla, Roger Bernat, Los Torreznos, Roberto Martínez, Diego Anido o Carles Santos con Rossy de Palma. Debe ser de los pocos festivales que aún sobrevive y coproduce nuevas creaciones de esta cuerda. Como no puedo estar en dos sitios a la vez me lo perderé. Espero que alguien nos lo cuente.

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Blanca y negra

Blanca, Murcia

Blanca es un hermoso lugar de la Vega Alta del Segura con una historia bastante curiosa. Antiguamente se llamaba Negra por una enorme piedra volcánica incrustada en sus montañas. Una reina castellana, que se llamaba Blanca, le cambió el nombre en el siglo XIV. Tiene un castillo árabe del siglo XI. Fue uno de los últimos lugares desde donde los moriscos partieron al destierro después de algunas traiciones de los reyes peninsulares. Pero los moriscos han vuelto ahora para poblar de nuevo la judería de Blanca, donde los lugareños ya no quieren vivir, como si fuera una venganza del destino. Al lado de la enorme piedra negra se asienta el Centro Negra, un lugar que el colectivo AADK, que lidera Abraham Hurtado en su facción española (también existen ramas activas en Berlín y Londres), se ha propuesto reactivar como lugar de residencia e investigación para artistas. Llevan unos meses invitando a gentes de diverso pelaje a trabajar aquí y a intervenir en el pueblo de Blanca. Gente como Nilo Gallego, Cristina Bustos, Paloma Calle, Victoria Pérez-Royo, Victoria Macarte y muchos otros cuyos nombres leo con gusto en un lugar tan alejado de los centros habituales peninsulares donde se supone que pasan las cosas. Este sábado se han propuesto realizar la Intervención V, una intervención que, de alguna manera, cierra el primer ciclo de intervenciones que el Centro Negra ha realizado en Blanca mostrando una especie de resumen de lo que aquí ha pasado en los últimos meses. Aquí están trabajando desde el lunes Gonzalo Borondo (realizando un mural gigante), la Orquestina de Pigmeos de Nilo Gallego y Chus Domínguez (que liarán a todo el pueblo, como de costumbre, para una acción que será visible desde la terraza desde donde he tomado la foto de este post), la inclasificable Victoria Macarte junto a Rosa Tharrats y Sara Fontán (violinista de Manos de Topo, compositora de la música de Delta de Aimar Pérez-Galí y parte de Piña junto a la bailarina Clara Tena, entre otras muchas cosas) y que en su versión Les Brontës harán un concierto (que parece que después del debut de su grupo Calor junto a Cris Blanco y Tanya Beyeler en la fiesta de Teatron.Tinta, Vicky le está pillando el gusto a la música), además de liar a la banda del pueblo para una acción al aire libre en lo que aquí llaman La Huerta, justo donde Gonzalo Borondo habrá acabado su gigantesco mural, que comienza a tener muy buena pinta. Habrá más: una instalación de Abraham Hurtado inspirada en la obra del artista virtual holandés Hooger Brugge y un film-ensayo de Fran Ruvira, con imágenes de las intervenciones pasadas. Habrá paella, habrá música de cine con vistas desde la terraza al final de la noche y se espera bastante buen rollo, que es lo que se respira en el Centro Negra. Conscientes de la realidad rural y periférica de Blanca y deseosos de conectar todas estas energías con el resto del mundo, AADK ha buscado la colaboración de TVtron para retransmitir este evento en directo para quien no pueda vivirlo in situ. Será desde las 13:30 del sábado 14 hasta la medianoche. La parrilla de directos la podéis ver en TVtron. Cuando no emita en directo, en los descansos, TVtron promete retransmitir una programación de vídeos relacionados con las intervenciones del Centro Negra. Hace tiempo que TVtron no se vuelca tantas horas en un solo evento pero ya ha anunciado un programa de streamings de tres días seguidos para el próximo fin de semana desde el Teatro Pradillo de Madrid. En casa pequeña, streamings grandes.

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Master 2×08 – A quien me escuche

Fin de la segunda temporada.

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Master 2×07 – La batalla

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Master 2×06 – Hablar y hacer son la misma acción

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Master 2×05 – Lo correcto

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Master 2×04 – Revolución

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Manufacturando la primera temporada de Master en libro

Manufacturando Master

Llevo días manufacturando uno a uno los ejemplares de la primera temporada de Master en el Barrio Chino para la fiesta de presentación de Teatron.Tinta mientras, para aliviar el dolor que produce trabajar en condiciones de producción tercermundistas que voluntariamente me he autoimpuesto para esta larga performance, escucho Quadrophenia de The Who y otros discos relacionados como Escuela de Zebras de Joe Crepúsculo, Chambre avec vue de Henri Salvador, Gimnàstica Passiva de Hidrogenesse, Homework de Daft Punk o toda la discografía del Gran Puzzle Cózmico. Todo esto tiene que salir por algún lado. Nos vemos en la fiesta.


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Master 2×03 – Mutación

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