¿Qué hacer con mi libertad (suponiendo que la tenga)?
Me llaman a filas y acudo obedientemente con una bolsa con mi ropa. En el patio del cuartel me encuentro con un oficial de baja graduación (supongo, por la pinta que tiene). Lo saludo con un Buenos días, señor para ir ya integrándome. Me ordena que espere debajo de un porche de madera. Allí me estoy un rato esperando que alguien se acuerde de mí mientras observo el patio del cuartel, que me recuerda el Far West. Paso tres cuartos de hora y nadie me hace ni caso. Entonces recapacito y decido marcharme por donde he venido. La verdad es que no tengo trabajo, no tengo nada que hacer, y pensé que un año de servicio militar era la ocasión para no hacer nada y disfrutar sin preocupaciones con una coartada perfecta: mi deber con el Estado. Pero ¡qué coño! No necesito coartadas. Además, en su día me declaré objetor de conciencia. Nadie vendrá a buscarme. Voy a disfrutar de mi libertad.
Entrevista a Noam Chomsky, lingüista revolucionario y autor de libros como Los guardianes de la libertad
brutal
anonimo
2 Mar 09 at 17:30