Archive for Septiembre, 2008
Complicarse la vida
Es de noche y las calles del centro de Hong Kong están infestadas de gente bebiendo y gritando. De camino para casa recogemos a unos cuantos y se corre la voz. Le digo a La Creadora que vamos a tener algún invitado y parece alegrarse. Pero la muchedumbre invade literalmente nuestra casa y es el caos. A la gente se le caen las copas, vomitan en el suelo, escupen y mean. ¿Dónde está el karaoke?, me preguntan. Esto es un error, hay que echarlos a todos. La Creadora está escandalizada y superada por las circunstancias se desentiende de todo. Reconozco a alguien pero la mayoría son desconocidos para mí, aunque me suenan todas las caras. Me cruzo con La Niña Roja, con una copa en la mano, riendo y bebiendo con El Mod, y me dice que hay que reconocer que soy un crack para muchas cosas pero que sobre todo soy un experto en complicarme la vida. A ver cómo salgo de esta.
La puta hostia
Salgo de mi habitación de hotel con Ramón. Se acaba de afeitar la cabeza y está muy raro, una azafata se lo comenta en el pasillo. Nos metemos en el ascensor y su calva se refleja en el espejo. Yo también se lo comento, parece un bebé treintañero. Hacen falta un par de días para comenzar a aceptar su nuevo aspecto.
Entramos en casa de La Puta. Hay bastante gente en la cocina. No hay separación entre la cocina y el resto de la casa. Nos servimos algo, un desayuno. La Puta sonríe, viste de rojo y negro. Se dirige a un piano vertical que está apoyado en una de las paredes y se pone a tocar con un virtuosismo inesperado. No sabía que La Puta tocaba el piano. Enseguida se sienta al piano otro tío, puretilla, que toca con ella. Poco a poco se unen a la fiesta más pianistas: una mujer que lleva falda y gafas, una niña asiática. El teclado del piano es más largo de lo normal, si no no cabrían todos. Es sorprendente. Es un inicio tremendo, todos comentan que este nuevo espectáculo parece que va a ser la hostia.La Puta se levanta del piano y reparte cosas entre el público: sombreros, juguetitos. Se te acerca, te dice algo y tú le sigues el rollo pero tienes que hablar, decir algo. Todo muy natural. El espectáculo no está acabado. Luego charlamos un momento y le comento cuánto me ha sorprendido verla tocar. Se lo enseñaron en el Institut del Teatre. No lo sabía.
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