La misteriosa desaparición del pulsador del wáter

La vida sigue aunque una esté de residencia muchas horas. Ayer llegué a casa después de un fructífero día de ensayo y había desaparecido el botón de descarga del wáter. Manuel me había dicho que había desaparecido, pero en mí yacía la esperanza de que se hubiese caído y estuviese oculto en el suelo.

Llegó una pareja de huéspedes navarros y les pregunté amablemente -dando por hecho que habían sido ellos y deseosa de conocer los pormenores del altercado- si habían sido ellos. El chico dijo no, la chica tampoco, y ella aseguró que cuando llegaron fue al baño y estaba el pulsador. La otra huésped alemana tenía curso de alguna movida a la hora de comer, así que era imposible que fuera la responsable del accidente-hurto-suceso paranormal.

Me sorprendió un poco la soltura con la que el chico dijo que en su casa tenían uno igual. Por mi mente pasó la idea de que se lo hubiese agenciado porque el de su casa estaba roto. Y lo entendería, porque estas griferías son de antes de la guerra y es muy difícil encontrar repuestos en internet. De todas formas pensé que igual la alemana había venido y había sido ella y, como buena alemana, se había llevado el botón de wáter para que le dieran uno igual en la ferretería. Al día siguiente, hoy, llegó la alemana a las doce de la mañana de reenganche, había sido el último día de curso y se le fue de las manos la celebración. Después de decirle onte foi boa en inglés le pregunté amablemente si sabía algo de la misteriosa desaparición del pulsador de descarga del wáter. Me dijo que no, que ningún problema con eso, que ayer se había ido a la mañana y que ni flowers. Y yo la creí. Acto seguido salían los navarros de la habitación muy sonrientes diciendo que les había encantado la casa y que se lo habían pasado muy bien. Yo me alegré mucho y les comenté que estaba poniéndome en contacto con Iker Jímenez porque la alemana no sabía tampoco qué había pasado con el botón de descarga del wáter y que esto era un misterio. El dijo: qué putada, pues nosotros ni idea, además se gasta mucha agua así… Lo dijo con ese tono de persona resignada que en su casa tiene el botón de descarga del wáter roto y que sabe muy bien de lo que habla.

Es extraño el poder de la palabra, pero si se hubiesen molestado en conocerme un poco se habrían dado cuenta de que yo soy la kgb, como me dice manu, y me he papado cuanta serie hay en este internet de thrillers y… todas.

¡Que sé que fuisteis vosotros, y vosotros sabéis que yo lo sé! Ellos se fueron y yo me quedé en shock, inmóvil. De repente supe que debía seguirlos. Empecé a correr por las escaleras, llegué a la calle y no había más que un tío con su perro. Se habían esfumado con el botón de descarga de mi wáter. Cogí el móvil y los llamé, tres veces, y no me cogieron. En ese momento todo el puzle se completó. Normalmente los huéspedes me cogen el teléfono cuando los llamo nada más salir porque saben que es muy probable que se hubiesen olvidado un calcetín entre las sábanas, y yo, que soy buena gente, los llamo para que vuelvan a buscarlo.

La mentira qué mala es. Voy a ponerles una evaluación en la que empiece diciendo: gente que miente. Voy a solicitarles dinero para cambiar todo el sistema de descarga del wáter que oscila en unos 30 euros y cuando los de la web me pregunten si recomendaría a este huésped diré no. Nada de esto tendría que pasar si me contaran la verdad, porque soy una persona que suele causar bastantes desperfectos y sé ponerme en el lugar de la gente.

No sin mi mesa

Estoy escribiendo desde las gradas de la sala Agustín Magán con el ordenador tambaleándose sobre mis rodillas. Me han quitado la mesa de operaciones y solo me queda una silla con mesita tipo clases particulares. La lucha por la mesa ha sido muy reveladora. Los primeros días usaba una que estaba en la sala y una silla rota que estaba en la sala técnica uno. Ahí empecé a componer los hits de lo que sigue, alternando la mesa con incursiones rítmicas en el espacio.

Llegué al cuarto día de residencia y la mesa no estaba. Me dijo la gente que administra este centro que la necesitaban para exponer los libros malos de los que se deshace la gente en una especie de feria del trueque. COLLE UN E DEIXA OUTRO. Ahí yo solucioné rápidamente cogiendo una que estaba en los camerinos plegable y pum padentro, conseguí establecer mi isla otra vez. En esto que había creado algo interesante que debía ser grabado y no tenía donde apoyar el móvil, así que, fiera de mí, cogí de los camerinos una mesa camilla redonda cubierta de papel de periódico en tiras, tipo mesa caribeña o cosa muy fea que usa la gente de teatro, para apoyar el móvil y grabarme. Ese fue el error, porque la dejé en el ESPACIO y no la devolví a su sitio. Al día siguiente gente que administra este sitio vino a decirme, tan pronto entraba por la puerta quitándome las legañas, que tenía unas normas que cumplir y que no podía usar la mesa redonda feísima que era de otra gente. Le expliqué que no la usaría nunca, más que como apoyo para grabar con el móvil, y que sentía mucho haberme olvidado de meterla en su sitio. Acto seguido, seguí con mi trabajo y, ayer exactamente, que iba a hacer el primer pase de lo que sigue in progress para Manu y Maca, llegué al espacio y había desaparecido la última mesa que estaba en camerinos y que ahora está escondida en algún sitio, porque, según gente que administra este sitio, las personas que están en residencia deberían traer el material que necesitan de casa, que el centro solo deja cosas a usuarios del centro. Y yo me pregunto por qué no soy considerada una usuaria del centro si me paso 8 horas aquí creando, comiendo y bailando. Y fumando en la puerta que da al campo. ¿Qué otra usuaria más legítima tiene este centro en este momento?

Para una artista como yo, éstos son los retos de la pieza y, como buena géminis, me adapto y decido que mi isla será esta silla pupitre y que el ordenador sale de escena porque se resbala en la mesita plegable desnivelada. Con lo cual tendré que aprenderme los textos de memoria, cosa que se me da bien, y no hay por qué hacer que leo si ya me los sé. Así, el espacio escénico preliminar de lo que sigue parece ser: una silla pupitre con mesita integrada de clases particulares, un micrófono con cable bien largo, mi iphone reacondicionado para soltar mi música y, por su puesto, yo.

Disertación para un inicio

Podría empezar corriendo por las escaleras de las gradas del teatro. Correr para calentar y homenajear la famosa escena de Rocky Balboa corriendo en medio de la nieve con ese chándal gris tan ochentero. Yo soy Cristina Balboa y correr no me gusta, ni siquiera para hacerle un homenaje a mi padre. Luego estaría cansada y tengo que hablar, que yo hablo mucho, y la gente viene a ver eso. Si quisieran verme bailar irían a una pieza de danza y si quisieran verme correr irían a las olimpiadas. Podría empezar sentada en mi mesa de operaciones haciendo una regresión o un viaje astral hacia el desierto. Hoy me levanté con el concepto de oasis escénico rondándome por la quijotera. Un desarrollo lógico si partimos del desierto, una variación que he hecho sobre el naufragio escénico para tener donde agarrarme. Quizás lo que haya que replantear es la visión negativa del soliloquio teatral. No es malo estar sola, hay que aprender a hacer las cosas sola. Hay que quererse para pasarlo bien sola.

Hoy viene Manu por la tarde para que pasen cosas. Yo me limito a componer música y a cantar por encima de temas de Nacho Vegas. Improviso desde la apetencia absoluta y un remoloneo vago. El pensamiento negativo más contundente es: solo te quedan 8 días para enseñar lo que has estado haciendo. Haz algo!!!!

Podría empezar diciendo que los principios son difíciles, aunque no más que los finales, y que por el medio las cosas tampoco son fáciles. Pero aquí estoy, escuchando Oda al amor efímero de Tulsa.

 

Crónicas sintéticas y proxecto pank

El hecho de someterme a un naufragio escénico, en la soledad de los campos de la Agustín Magán, hace que cada vez que viene Manu a verme y se sienta entre mi público imaginario, esperando algo, algo sucede. Puede decirse que el jueves asistí a mi propio acontecimiento como intérprete. Intenté repetir una improvisación sobre cosas que había estado meditando estos días y que partía de la escena de Wilson en El naúfrago de Tom Hanks, cuando se lo lleva la marea y Tom dice muchas veces Im so sorry. Empecé con este rollo del teatro en el que intento hacer lo mismo y, como ya la hice, paso por encima y a lo que sigue. Manu me paró y me dijo: ¿ves lo que pasa? y yo, ¿estoy muy descriptiva? también, pero ¿qué pasa? Que me estoy acelerando. Sí, te aceleras, quieres pasar a lo que sigue sin hacer el recorrido. Entonces me concentré y empecé a restregarme el micrófono por el cuerpo solo para darme el tiempo de empezar a producir. Volví al desierto, esta vez estaba lleno de nieve y yo llevaba un abrigo de mamut muy frondoso. Seguí por ahí y de repente empecé a hablar de mí en tercera persona, cosa que hacemos mucho las actrices, y pum padentro padentro y pafff acontecimiento, emoción. Estamos hablando, quizás, de la primera emoción real en escena  como intérprete en mucho tiempo, emoción de la que no te esperas, basada en la conciencia de una misma, y la presencia de Manu como espectador. La catarsis que buscamos y que, por muchos trucos que hagamos, no sale. Ya sé que ésto no se volverá a repetir, si lo intentara sería otra cosa. Digamos que es un paso decisivo para construir algo que tenga un poco de PUNCH donde viva la estela del acontecimiento.

Una pena no haberlo grabado. Hoy ya me traje la cámara para estar preparada.

Después de algo así una se queda contenta y va a actuar con mucha ilusión. Fueron dos días estupendos en A Regadeira de Adela. Hicimos cuatro pases de Proxecto pank, en versión microteatro, y disfruté mucho. Actuamos en una salita de 2 x 3 metros con la gente AQUÍ, tan aquí que alguno incluso asentía como si estuviéramos en una reunión de colegas a los que les cuentas algo y monopolizas la conversación, porque tienes una gran historia, y los colegas sólo pueden decir claro claro y mover la cabeza entre pausa y pausa, porque no les permites más. Siento que funcionó, la verdad, que nos los fuimos ganando poco a poco, y que lo más díficil era decirles que se fueran a ver la siguiente pieza. Se quedaban quietos en sus sillas sin ningún ademán de: vamos a lo que sigue. Porque estábamos muy a gusto. Mientras los echábamos de nuestra alcoba, para que siguieran, una chica me dijo: ¡Vaya subidón! Y con eso me quedo. Con eso y con los bailes que nos marcamos el sábado por la noche.

A medio camino entre el 2 y el 3

La mañana por la mañana es lo que sigue a todos los días.

Aquí estoy otra vez y hoy voy a componer un tema improvisando un rato. Eso es lo que voy a hacer. Abro el garage band. Es un trabajo que quiero continuar de masa madre y sal marina. Mi carrera en el mundo de la canción no ha hecho más que comenzar y puede que esto sea lo que sigue.

En primer lugar quiero aclarar que no estoy nada convencida del título de esta pieza. Es como una obviedad dentro de lo impredecible de la vida. Cuando me puse a pensar en hacer este solo me preguntaba todo el tiempo ¿qué es lo que sigue después de Masa madre+ sal marina? ¿Qué me indican las piedras del camino? ¿qué sería lo más orgánico hacer? ¿qué me pide el cuerpo? ¿tengo que hacerle caso al cuerpo? Estoy convencida de que todas mis piezas fueron lo que tuvieron que ser porque lo que hay es lo que está. He desechado ideas buenas solo porque no me apetecía trabajarlas. He intentado no sufrir en los procesos creativos, pero no lo he conseguido nunca, y es que el subidón y el bajón es lo que más deteriora el cuerpo de una artista, aunque la fluctuación de proyectos nos mantenga en el filo de la ilusión de vivir. Y aunque parezca una loba esteparia muchas veces mis amigos subliminalmente crean los proyectos porque pienso mucho en qué pensará tal o cual persona importante para mí. Muchas veces digo, si ven esto que estoy haciendo seguramente me perdonaran por mis ausencias. Por eso soy tan pesada con que vengan a verme. En este momento me planteo mostrar en las cosas que vaya haciendo una mejor versión de mí misma. Por eso echo tanta mierda en los procesos, tengo mucho moco dentro.

Hoy viene Manu a ver lo que he estado haciendo aquí sola con cuatro amigos que me he inventado con caras sonrientes. La verdad se conforman con poco, hay que ver lo que se ríen cuando como de mis tappers de casa como si nadie me estuviera viendo.

Soy muy impaciente, ya quiero montar una escenita para que Manu cuando la vea me diga: pues sí que te cundieron estos dos días…

¿Cómo empiezo? Hay dos cosas que he estado postergando desde hace tiempo. Una es hacer un videobook y otra seguir con mis pesquisas acerca de mis raíces.

Como la segunda me cuesta bastante he decidido hacer un videobook para lo que sigue. Ya basta de postergar mi carrera en el cine. Como he dicho estoy ahora en una inmersión musical, que es la estela de mi último proyecto con Manuel Parra, Masa madre + sal marina. Aún así, hay gente que dice que doy bien en cámara y que tengo que mandar un videobook a la gallega, que ya está bien de que todos los actores gallegos estén triunfando con Fariña y yo no,  y que aun por encima yo sea la única de Cambados, aunque mi acento sea más de Sanxenxo.

Hola espacio para ensayar

Me ha recibido calurosamente Maca de los Pinos esta mañana a las once. He perdido el bus y he tenido que venirme en taxi. Esto es una residencia artística con fondos. No hagamos mal uso de ellos Cristina.

Me recrimino un poco por ese derroche del taxi pero luego me perdono porque estoy debilitada por esos días del mes y venir andando en tenis me hubiese acercado a la pulmonía. La artista debe cuidarse, que vive de su cuerpo. “El espacio está listo para comenzar”, citando a mi Manu en su pieza Eso que Vi. Coloco una mesa al lado de unos enchufes. Decido que, por ahora, todo lo que haga va a ser práctico. La mesa ¿dónde? Donde los enchufes para cargar el ordenador. Y el altavoz buetooth. Que no me he traído al técnico y no quiero andar de arriba pabajo poniendo sonido y movidas, porque tampoco me he traído el cable este doble para conectarlo directamente abajo, cosa que no podría hacer tampoco porque no me funciona el minijack del ordenador y solo puedo sacar el sonido por bluetooth o por imic, que lo tenía pero lo perdí. Hago unos timelapse para subir al blog. Realmente no me lo he currado nada porque la aplicación lo hace todo, da igual la chorrada que hagas que en timelapse va a quedar bien fijo. Disfruto mucho jugando con mi iphone reacoindicionado ahora que no tiene la pantalla toda rota. No me gusta mencionar la palabra Iphone porque da la impresión que soy una pija del arte y no es así. La verdad es que estuve un año mirando en webs hasta que encontré la mayor ganga en iphones 6 reacondicionados y me lo pille porque costaba 100 pavos mas que un huawei. Pero cuando consigo cosas que deseo mucho se me rompen enseguida. De hecho se me rompió la pantalla el día antes de que me llegara el protector de pantalla que pedí por Amazon. Eso ya me desilusionó, pero me negaba a pagar el cambio de pantalla hasta que dejara de funcionar, cosa que ha pasado hace dos semanas. Digamos que ahora nuevecito es mi segunda oportunidad para llevarnos bien y sacar todo nuestro potencial, la una del otro. Hasta le compré una nueva carcasa que cubre todo al completo para que no haya por donde romperla. Aunque encontraré la manera, ya veréis.

La verdad es que estoy sola. Y tengo que darme ánimos todo el tiempo. Voy a tener que empezar a crear la ficción de que no estoy sola. Me voy a inventar unos amigos imaginarios. Voy a poner caritas dibujadas en las butacas. A una fijo que la llamo Wilson. Y paff! eso es! soy una naufraga escénica. Voy a trabajar dos días sola luchando contra los elementos y levantándome temprano para aprovechar las horas de lluvia. A partir del miércoles me acompañará Manuel, mi apoyo en Lo que Sigue. Tomo dos cafés, fumo dos cigarros, escucho música electrónica melódica, me cojo un acuarius. Licencias del primer día, mañana ya me traigo el termo de kukicha y el Mat de yoga.

Síndrome premenstrual

«Me considero un ladrón de sonrisas». Javier 37 años . First dates.

Hoy no me apetece escribir. Ayer me llegó el contrato de la residencia y tuve que hacer lo que menos me gusta: gestiones de contratos, altas, bajas, facturas, preguntar a mi gestora qué me compensa más, si estar de alta un mes como autónoma o que me haga todo la cooperativa, y que si es la cooperativa el contrato debe ir a nombre de ella… hay que cambiar eso y hay que estar de alta ya el lunes, que no me va a dar tiempo, y de la cooperativa me van a mandar a la mierda por pedirle siempre la cosas con prisas… Un trabajal de papeles, cálculos y plazos.

Una pena que no me haya ido a desarrollar mi trabajo a Bélgica o a Cataluña que hay gente, dicen, que se encargan de hacer todos estos trámites para que la artista sólo se dedique a su trabajo, crear. Lo de crear es fácil, lo difícil es dejar organizada la casa para los huéspedes, que todos los papeles estén en orden para que no nos quiten la ayuda. Una vez me quedé sin cobrar dos bolos en A Rede de Teatros de Auditorios de Galicia porque mis gestores no vieron mis mails del día anterior, que había puente y no trabajaban esa tarde, y no me dieron de alta los días de las funciones. Desde Agadic no me dieron opciones, me dijeron que sin esas altas no iba a cobrar el trabajo, y no lo cobré. Me quedó un trauma incrustado que me llevó a un temporada juguetona con las drogas. Me pongo de muy mal humor con la burocracia porque por as o por bs las cosas llegan tarde,  o las hago mal, como las facturas con el irpf que se suma o se resta, entonces las pido tarde y la gente se enfada porque siempre con prisas y los: me lo tenías que haber dicho antes.

Últimamente he estado ayudando a un colega británico casado con una china que estuvieron de huéspedes en mi casa y, como no hablan español me han pedido que les ayude en las gestiones de la residencia, porque les ha gustado Compostela y quieren transferirse aquí un tiempo. Algo que solo se entiende si naciste en Inglaterra, que llueve más que aquí. Pues para que te den la residencia tienes que tener una cuenta española, pero para tener una cuenta española tienes que tener el Nie, que te lo dan cuando presentas los papeles para la residencia, y para presentarlos y que te adjudiquen un Nie tienes que presentar la cuenta del banco española, que para abrirla tiene que ser con Nie y sin Nie no te la abren en el Sabadell, que es la que quería mi amigo, que tenía cero comisiones. Hemos ahogado nuestro futuro en papeles que necesitan papeles, que sin los papeles de antes tampoco te los dan. Y todo esto lloviendo y de buena voluntad. Que luego para alquilarse un piso tienen que presentar nómina y el no tiene nómina ni su mujer tampoco porque viven de negocios inmobiliarios y que hay que tener 18000 euros en el banco si quieren que les den la residencia, que él no tiene problema que es comunitario pero es que su mujer es china … Y que también necesita un seguro médico privado y para hacerlo por teléfono en inglés tampoco, porque los de AEGON hablan inglés de A Coruña que no sirve para las especificaciones que hay que cubrir en un seguro médico, que no hay oficina en Compostela y hay que ir a hacerlo a Coruña porque así le dan a la china el formulario en chino que es una traducción del español y así sabrán como tiene la mujer el cuerpo.

Me agarro a lo fácil para disertar. Es como hablar del tiempo lo de hacer papeles, un hábito anodino e inútil para manifestar nuestra inconformidad con el planeta y los humanos que lo organizan. ¿Habría otra forma mejor de hacer la cosas?  Está todo tan enmarañado y tan compartimentado que es un lío, es como querer meter varios jerseys de lana en un cajón estrecho, solo caben si los comprimes pero luego se expanden y se enganchan en la parte trasera del cajón, y ya no abre, y se deshilachan los jerseys.

Preparando el Paraíso. Días 2 y 3

Ayer no escribí nada porque mandé el ordenador al mecánico. Ya no puedo grabar cds ni dvds, pero el arreglo era más caro que el servicio que hoy en día hace una grabadora en el portátil.  Me parece inconcebible que en nuestra era digital todavía haya festivales escénicos en este país, tan apegado a las tradiciones,  que pidan una grabación en dvd, más un dvd de datos con dossier, ficha técnica y prensa de la propuesta, más todo lo anterior impreso y por correo postal, sólo por correo postal. Luego  para decirte que no, te mandan un mail genérico diciendo que tu propuesta es muy interesante, como la de todas las que han quedado fuera. A veces no te mandan nada.

Antes de ayer casi se cae el cielo, una lluvia y una oscuridad que metía miedo y que me hizo estar todo el día pensando en metáforas sobre apocalipsis, cambio climático, la extinción de los corales y el deshielo. Y es que ha sido un invierno tardío pero muy frío y húmedo en Compostela. Hoy hace un día con una temperatura inaudita y un cielo despejado que parece que levanta un poco el ánimo. Me he levantado temprano y
he ido a recoger mi portátil y, de paso, al banco a quitar una orden de impago a vodafone ya que he conseguido que la permanencia me la pague orange. Luego el debate de cómo le explico yo a los del banco de qué vivo para que me quiten las comisiones trimestrales. ¿Tienes nómina? no, ¿eres autónoma? no, ¿tienes ingresos? a veces. Me acaban de dar una ayuda para preparar una pieza teatral, eso cuenta? no. Vamos que llorando y mamando lo que se puede. Buena frase para lo que sigue.

Después me he comprado un pastel de cabello de ángel y un croissant de chocolate en el Flor y nata, una confitería compostelana de obligada visita a las 5 de la mañana en mi época universitaria y dorada en el Colegio Mayor Rodríguez Cadarso. Antes de acostarnos, mis noctámbulos amigos y yo teníamos la tradición de ir a por unos croisanes calientitos de chocolate.

Y luego me he tomado un café en la terraza de mi cafetería preferida  en Galeras, leyendo El País, donde Paz Vega dice que palante como los de Alicante que la vida no es un viaje de ida y vuelta a Estados Unidos, sino que son ciclos. Luego he visto los diagramas de la chilena de Cristiano y he leído sobre su sindrome de Benjamin Button , lo cual ya me parace para darle una del revés y otra del derecho, que no lo agunto yo al Cristiano. ¡Y cómo no! la disertación sobre la mala relación de la reina con la reina Letizia que no es de raza pero la denominan la metareina y que no entiendo muy bien qué viene significando. Todo muy trivial en mi investigación de hoy pero he admirado el paisaje.

 

Preparando la Residencía Paraíso. Día 1

Lunes 2 de abril del 2018

Investigación pre-residencia Paraíso.

picasion.com
Me levanto con muy mala leche, detonada por un deshumidificador encendido en una habitación con la ventana abierta.

Me enfado otra vez porque han cerrado otra habitación con llave después de las doce de la mañana, que es la hora de salida, para que me de tiempo a preparar la habitación antes de la nueva entrada a las 13: 00. Hoy no hay huéspedes en esa habitación, con lo cual no tengo prisa. Me enfado igual por la descortesía de no preguntar si debían dejar la habitación a su hora. Me enfado porque doy por hecho que deberían leerse los detalles de la reserva, hora de entrada, de salida, así como tiempos máximos permitidos en el uso del baño. Duchas de no más de diez minutos, por favor.

Para esta investigación miro las actualizaciones del facebook y me encuentro una publicación promocionando el trabajo de Silvia Zayas. Le doy al link y miro el video. Es un promocional de su próximo bolo en el Antic Teatre el 13, 14 de abril. Días que casualmente tenemos bolo de proxecto pank Manuel y yo en un casa de microteatro en Compostela llamado La Regadeira de Adela. Me gusta el promo de su pieza Parallax, intenta hacer una analogía de su mecanismo escénico en la pieza, pero en formato video promocional. Luego veo una entrevista que le hacen en Cultura Ficción de León (https://vimeo.com/27998839) donde afirma que por el momento no tiene interés de volver a León para vivir, aunque sí estaría interesada en realizar proyectos con la Ciudad. También señala que muchas veces le ofrecen trabajo sin cobrar en León porque es de allí, mientras los que vienen de fuera cobran. Después me veo el teaser de Parallax (https://vimeo.com/162564835) y entonces me doy cuenta que el promo es muy acertado ya que la pieza activa un mecanismo cinematográfico donde ella es la cicerone de la luz y el sonido para recrear la historia de un Puente que derrunbaban cada día para minar la moral de los otros. Los contrarios. En el promo da información de su trabajo usando mecanismos visuales y sonoros que ilustran muy bien el juego propuesto en la pieza.

Vuelvo al facebook y veo otra publicación anunciano el nuevo espectáculo de la Tristura en Los teatro del Canal: Future Lovers (http://www.tea-tron.com/murotron/blog/2018/03/30/future-lovers/)

De su sinopsis rescato esto porque tiene algo de mis intenciones: La tristura trata de desdibujar los límites de lo teatral y se cuestiona las fronteras entre ficción y documental, entre la presentación y la representación. Será el espectador quien decida entonces la posición desde la que interpretar lo que sucede en escena.

Más allá de esto la pieza parece plantear una reflexión en torno al uso y abuso de las nuevas tecnologias entre los jóvenes, nativos digitales. Me imagino que al dar por hecho su imagen digital no son tan contradictorios como yo en su uso y disfrute, tampoco sé si les generan la misma ansiedad que a mí todas estás supuestas herramientas de socialización. Las fluctuaciones de mi vida digital cuentan de alguna manera mi historia: la inseguridad que genera el silencio prolongado, la sensación de desaparición cuando posteas después de mucho tiempo y nadie te da me gusta. La indecision sobre si postear esa foto en la que me veo guapa -ya que no tengo nada que decir por lo menos que me respondan con likes a la pregunta de la niña del cuadro de velázqez en esa parodia youtubiana: entonces,   yo soy guapa?

Hoy el menu consistirá en merluza del cabo al vapor con brecol y patatas. Todo regadito con aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío.

Después de una pausa para preparar la comida leo un artículo en Teatron sobre un proyecto donde anotan cosas como esta: No estamos desconectados, al revés, yo siento una comunidad, mucha gente pensando parecido que podrían articular cosas muy potentes, el problema es que no tenemos ni se nos da el tiempo y el espacio para ello. (http://www.tea-tron.com/mambo/blog/2018/04/01/nyamnyam-una-obra-existe-por-el-hecho-de-contarla/).

Nyamnyam es el colectivo formado por Iñaki Álvarez y Ariadna Rodríguez, que parece estar muy activo en Barcelona y donde cuentan que ahora salen más de casa a trabajar porque tienen dos niños y el espacio ha sido colonizado por ellos.

La propuesta de la que hablan en el artículo, Air Pur, me resulta compleja cuando lo leo y no sé muy bien de qué va. Lo denominan exposición sobre los objetos de una película de René Clair: En la vitrina intentamos que los objetos generen una película. Muy complejo.Ya que en realidad esa película nunca se hizo, solo trabajaron dos tardes en ella…: Lo típico, película inacabada por culpa de la Segunda Guerra Mundial. Así con todo empiezo la búsqueda, y me encuentro con el cartel original de la película de 1939 donde la productora dice que se estrenará en octubre. Lo compro, y a partir de entonces mi obsesión es ir encontrando más información e ir comprando cosas por internet.

Siempre miro con cierto recelo las piezas basadas en temáticas con cierto regusto pedante donde se hace un homenaje a cierto artista increíble y a sus logros o fracasos, con ese fetichismo escénico, dándole demasiada importancia a las cosas. Sin desmerecer que luego la pieza esté bien. Puede que sea porque a mi no se me ocurre partir de esos detonantes, sí que hay inspiraciones que no puedo eludir de los trabajos que he visto pero estoy demasiado ocupada conociéndome, aceptándome y desarrollando mi vital carrera. Me congratulo pensando que soy una creadora más de alma, aunque en estos momentos me considere atea.

Remiro los minutos finales de la serie Wild wild worl sobre los Rajneeshees de Portland y la que montaron, aunque no eran hippies sino materialistas alegres y abiertos a una sexualidad sin tapujos. El sentimiento comunitario parecido al que anhelamos en la creación contemporánea como único modo de sobrevivir a la soledad del fracaso. Después de aquello nadie en su sano juicio puede considerarse moderno.

Qué es lo que sigue

Ojalá lo supiera…

Dejémoslo en un pregunta que intentaré responder de muchas maneras hasta que me de cuenta que no se puede. Y entonces será otra cosa. Pretende ser una pieza que te cagas, un buen espectáculo,  que lo ves y flipas por colores. Durante los procesos me vienen a la cabeza un montón de imágenes de éxito, recogiendo premios, comiendo en sitios con menú degustación, riéndome y explicando a todo el mundo el secreto de mi éxito. Luego en lo real pretendo ser modesta. Esas ensoñaciones no son malas porque me hacen buscar lo nunca visto, la idea perfecta. Y a veces pasa, así que hay que seguir intentándolo.

Este humilde proyecto está siendo apoyado por una Residencia Paraíso que desarrollaré del 9 al 27 de abril en la Sala Agustín Magán de Compostela. Pretendo acompañar la residencia con este blog ya que lo sugerí en mi proyecto de mediación de públicos cuando solicité la ayuda. No me gusta ponerme tantas actividades durante un proceso artístico porque suelen ser muchas horas de contacto con el espacio, y  a pesar de que la actividad frenética provoque en mí estados de euforia intento no tener que soportar luego los bajones. Por eso no voy a exigirme mucho en la escritura, aunque mi dignidad me impida poner cualquier cosa. Voy a intentar que el proceso no se convierta en la búsqueda de cosas superbien redactadas y profundas para que lo lean en el blog como si fuera literatura de masas. Ya me gustaría. Quiero decir que seguramente ponga muchas mierdas aquí y que ofenderán a alguien que opine que el teatro es otra cosa, porque a veces soy bastante dura en mis valoraciones y mi frustración la canalizo en manifestar lo que no me gusta.

Lo considero una bitácora de reflexiones, lecturas que voy encontrando, ideas fugaces e intuiciones. No pretende ser una descripción del proceso sino un material más que me sirva para pensar lo que voy haciendo.