El astronauta

T E A T R O N

Archive for the ‘El Padrino’ Category

Pasando  

Entro en la casa de El Padrino y Birkin y saludo uno por uno a todo el mundo. Está Ferdinand, Marina Oliva, a la que sólo alcanzo a dar un beso (cuando le voy a dar el segundo en la otra mejilla ya no está), veo al marido de Marina Oliva, realmente está muy mal, demacrado, delgadísimo y viejo, pero todavía no lo saludo, antes saludo a Celia, que no sé de qué me habla. Reúno fuerzas para saludar, por fin, al marido de Marina Oliva, apartando con delicadeza los obstáculos que me separan de él. Le doy la mano y la noto floja, débil, triste, aunque su voz sigue igual, si sólo oyera su voz, con mis ojos cerrados, creería que sigue igual que siempre, que nunca ha estado más sano. La atención se concentra en un helicóptero que está aterrizando sobre la piscina de los vecinos.

Salgo corriendo para unirme a un grupo de chicos que juegan a básket. Me cae la pelota en las manos pero no sé a quién se la debo pasar porque he llegado tarde y no sé cuáles son los equipos. En vez de preguntarlo se la paso a alguien, al tun-tun, de pronto me asalta la timidez, no quiero ser el centro de atención. Además la pelota no me bota nada bien, hace tiempo que no juego y estoy torpón. Pero la cosa se va animando, decido que voy con Ferdinand y nuestro juego vuelve a ser fluído, alegre y creativo, como antaño. La cancha es de mini-básket, me cuelgo en el aro cada vez que hago un mate. El aro se está torciendo porque no está acostumbrado a tanto peso. Me sabe mal cargarme la canasta pero es muy goloso, no puedo evitarlo. Pase para aquí, pase para allá.

The article has

no responses yet

Written by astronauta

Mayo 19th, 2008 at 7:29 pm

No creo que vuelva  

Estoy hecho polvo, tirado en la cama. Dos chicas se ocupan de mí. Pero una se va, se tiene que ir y no creo que vuelva. Y la otra ya no está conmigo realmente. Así que me he quedado solo pero sigo viendo sus caras flotando cerca de la mía.

Me levanto para ir a la iglesia a un funeral. Pero no debe verme nadie, ni la organista. Si me ven no tendré más remedio que salir corriendo.

Vamos a casa de El Padrino y Birkin. Richarte y yo ponemos una peli porno en la tele y nos tiramos en la alfombra para verla cómodamente. Me parece que la peli está fuera de contexto pero eso no quita para que la veamos con total naturalidad, con toda la familia.

The article has

no responses yet

Written by astronauta

Marzo 28th, 2008 at 7:47 pm

Huele a podrido  

Comida familiar con la presencia invitada de La Puta. La Puta me muestra una carta que me envió hace tiempo y que yo no recordaba. La carta es un cómic, casi una fotonovela, en la que aparecemos ella y yo como protagonistas. ¿Cómo puede ser que no recuerde algo tan chulo?

El Padrino me recuerda lo que vale cada uno de los regalos que están sobre la mesa.

El Creador me hace sentir culpable cuando me explica que unos excompañeros míos del colegio no le han pagado los últimos meses de alquiler de un piso propiedad suya del cual ignoraba la existencia. Le contesto y se caldea el ambiente.

Birkin no dice nada pero me sigue a la cocina. Cojo una botella de agua abierta y me sirvo. La pruebo y me sabe mal, como si llevase mucho tiempo ahí.

The article has

no responses yet

Written by astronauta

Enero 30th, 2008 at 10:34 pm

Plataforma  

En el almacén del Padrino, que está junto al mar, hay una plataforma que se eleva a una altura de vértigo. No hay barandilla, sólo algunos cables metálicos de los que tira la grúa para elevar la plataforma. Da miedo.

Me pregunta el Padrino si quiero subir. Otro día, mejor. Juanito Silva se lo piensa pero se decide a subir cuando ya la plataforma ha iniciado el viaje y se ha elevado apenas un metro. Juanito sube y la plataforma se eleva con dos obreros más. Suben tan alto que casi desaparecen de nuestra vista, convertidos en apenas un punto en el cielo.

El Padrino y yo los miramos sin decir nada. El cielo es azul turquesa y el mar azul marino.

Aunque el Padrino tiene mucho trabajo aún tiene un momento para estar por sus invitados. Pero no quiero molestar. Me voy, Padrino.

The article has

no responses yet

Written by astronauta

Octubre 7th, 2007 at 6:25 pm

La fuente  

Nos repartimos las habitaciones de la casa de El Paraíso. No tengo claro con quien me toca dormir: con la Niña Roja o con la Verdulera. Pero lo que está claro es lo que pasará si duermo con ellas. Miro a la Niña Roja, vestida con un camisón blanco casi transparente. Está muy simpática, cariñosa y tranquila. Vamos, no parece ella. Me busca y la verdad es que me apetece acostarme con ella. Pero la Verdulera también anda por ahí y, aunque no es mi tipo (qué tontería eso de los tipos) también encuentro apetecible irme con ella. ¡Hace tanto tiempo que la conozco!

Mientras nos decidimos todos (no sólo decido yo), voy a buscar agua a la fuente. Al pasar a la altura de la tienda en dirección a la Fuente de la Octava, el Padrino me dice que hay una fuente más cercana. Yo no la conozco, le pregunto dónde está. Me dice que suba recto y a la izquierda. Así lo hago y entro, con El Creador, en una oficina donde hay bastante gente trabajando. Al fondo de la sala grande encuentro una máquina expendedora de agua, que sale de una garrafa enorme puesta del revés. Lleno el botijo en la máquina.

The article has

no responses yet

Written by astronauta

Octubre 2nd, 2007 at 4:56 pm