
Texto sobre el II Encuentro sobre objetos voladores no identificados organizado por rosanayaris.
Al entrar en la sala negra de Las Cigarreras hay un sutil velo de humo. Altera ligeramente la percepción del espacio. El suelo está cubierto por una moqueta amarillo intenso. Sobre ella se acumulan todo tipo de materiales: pinceles, papeles, tintas, celos, cartulinas… hasta una lona gigante reciclada de la última exposición El miracle del sol de Albert Gironès. La escena parece lo que prometía el título: Chapa y Pintura, taller de gráfica.
– ¿Has visto alguna vez un ovni?
Con esta pregunta empieza el encuentro y se abre una cadena de relatos tímidos: sí… pequeñas luces…, era algo raro ahí en el cielo…, vi algo, pero no sé muy bien qué era…, los satélites de Musk… Poco a poco, la vergüenza va cediendo y emergen historias más excéntricas.
El artista Vicente Aguado recoge los testimonios con atención e interés y, cuando considera que el archivo de lo inexplicable ya es suficiente, nos propone hacer una meditación para vislumbrar a los ovnis. Que por un momento olvidemos el imaginario popular y los estereotipos sobre la vida alienígena; que intentemos convertir el cuerpo en un canal, dejar que la imagen aparezca. Y, una vez abierto ese canal, plasmarlo gráficamente usando los elementos presentes en el espacio.
Van apareciendo imágenes. Algunas se acompañan de conversaciones y testimonios de encuentros extraños que Vicente lee en voz alta. Otras existen sin ningún complemento…
Una nebulosa.
Una piedra flotando.
Un transporte público intergaláctico.
Una grieta.
Una zona de abducción.
Carteles de bienvenida.
Otros que piden: “venid ya a por mí, por favor”.
El suelo empieza a abandonar su función habitual. Deja de ser suelo. Se convierte en un campo de criaturas posibles.
El segundo día del encuentro tiene lugar también en la sala negra, pero esta vez la disposición ha cambiado. El espacio recuerda a la escenografía de un congreso: una U de mesas blancas con sus respectivos micrófonos y botellas de agua, dos pantallas en el suelo, una planta grande de plástico… una estética cercana a una charla TED, pero atravesada por un punto misterioso.
En el centro nos esperan Pablo Vergel, editor de Reediciones Anómalas, y Vicente Aguado. Invitan a sentarse con ellos y participar en la conversación. Les más extrovertides ocupan las mesas; el resto forma un semicírculo con sillas plegables alrededor.
La conferencia gira en torno a la imaginería OVNI: cómo ha mutado a lo largo del tiempo y cómo cada época ha proyectado en ella sus propias obsesiones. De los relatos de platillos voladores en la Guerra Fría a las narrativas actuales atravesadas por la tecnología y la vigilancia. El ovni no solo como un objeto en el cielo, sino como una forma de pensar los límites de la realidad.
Hablan de cómo la imaginería ovni se entremezcla con la fe. No desde la sustitución, sino como un desplazamiento: cuando ciertos sistemas de creencias se debilitan, emergen otros modos de explicar lo desconocido. Los avistamientos se intensificaron con el quiebre de la religión y el avance de la ciencia como nuevo marco de verd…
PUUUUUM!!!!!! Un golpe seco y fuerte interrumpe la charla. Un foco ha caído al suelo. Qué miedo. Suerte que no ha sido encima de nadie. Los ponentes se recuperan rápido y continúan en el sitio donde lo habían dejado con una tranquilidad sorprendente.
Con el quiebre de la religión, se produce una falta de desconsuelo, que al mezclarse con el avance de la ciencia produce el auge la de imagería ovn…. AAAAAAAAAAA!!! Las luces se han apagado. Un silencio incómodo atraviesa la sala negra. Desde una apertura en el telón del fondo empiezan a aparecer luces intermitentes, acompañadas de sonidos de radio. Parece que los ovnis han llegado. Poco a poco, la luz vuelve. Las interferencias desaparecen. La sala regresa a su estado inicial, aunque ahora un humo la envuelve.
Vicente y Pablo se miran y continua la charla, ahora es el turno de las apariciones Marianas, aquí mucha gente se anima a participar, son interrumpides por el sonido del ladrido de un perro, cuando el ruido desaparece vuelven los diálogos. Nos avisan de que está por terminar. Y aparece una dimensión más política. Aliens y fascismo. Aquellas narrativas de lo extraterrestre, sobre todo las que imaginan inteligencias superiores o civilizaciones más avanzadas, pueden derivar en fantasías de control, jerarquía o salvación. Ideas que se entrelazan con imaginarios autoritarios. Con esto terminamos, no sin antes pasar a pillar algún libro de la mesita que ha montado Ediciones Anómalas.
Este ha sido solo el inicio del II Encuentro sobre objetos voladores no identificados, una producción de Rosanayairs con el apoyo de Las Cigarreras. Más que responder a la incógnita sobre los OVNIS, el encuentro parece explorar cómo imaginamos y tememos a lo desconocido.
Guiu Gimeno Bardis





